Despues de tres meses en prisión
A los tres meses de ingresar mi padre en prisión, salio a la calle indultado, y por mediación de un vecino, que era encargado de la sección de forja en el Parque y Talleres de Automovilismo del Ejercito de Tierra, y viendo la situación de la familia le avaló y coloco a trabajar como oficial de primera en la sección que el dirigía.
Como había dicho anteriorment
e, mi padre construyo un chamizo en el que puso una fragua, y por la tarde después de salir de su trabajo nos enganchábamos a trabajar arreglando los arados y herramientas de los labradores en los yo tenia que tirar de la cadena del fuelle y acompañar a mi padre y al labrador a golpear en el yunque para abuzar y calzar las rejas y formones de los arados y vertederas.
El día once de Febrero de 1941, once días antes de cumplir los 14 años, por mediación del mismo vecino ingresé a trabajar en la sección de chapistería como aprendiz cobrando un sueldo de 3,50 pesetas diarias.
Como anécdota os contaré que el señor Divasón que así se llamaba nuestro vecino, me llevó a las oficinas en las que me inscribieron y después me presentó a un teniente que estaba al cargo de la sección, y al verme que levantaba poco más de un metro le dice. P
ero bueno esto es lo que me trae Vd. Aquí, esto no me vale para nada, lléveselo y tráigame algo mejor.
Mire Vd. mi teniente que ya le han hecho la ficha en la oficina.
Y como no me lo ha presentado Vd. antes de hacerle la ficha, bueno déjele para algo me servirá.
No pasaron muchos días cuando el Teniente viéndome de trabajar, me pregunto que donde había aprendido a manejar tanto la lima como el martillo, pues yo tenía dos años de experiencia, trabajando en casa con mi padre.
Como había dicho anteriorment
e, mi padre construyo un chamizo en el que puso una fragua, y por la tarde después de salir de su trabajo nos enganchábamos a trabajar arreglando los arados y herramientas de los labradores en los yo tenia que tirar de la cadena del fuelle y acompañar a mi padre y al labrador a golpear en el yunque para abuzar y calzar las rejas y formones de los arados y vertederas.El día once de Febrero de 1941, once días antes de cumplir los 14 años, por mediación del mismo vecino ingresé a trabajar en la sección de chapistería como aprendiz cobrando un sueldo de 3,50 pesetas diarias.
Como anécdota os contaré que el señor Divasón que así se llamaba nuestro vecino, me llevó a las oficinas en las que me inscribieron y después me presentó a un teniente que estaba al cargo de la sección, y al verme que levantaba poco más de un metro le dice. P
ero bueno esto es lo que me trae Vd. Aquí, esto no me vale para nada, lléveselo y tráigame algo mejor.Mire Vd. mi teniente que ya le han hecho la ficha en la oficina.
Y como no me lo ha presentado Vd. antes de hacerle la ficha, bueno déjele para algo me servirá.
No pasaron muchos días cuando el Teniente viéndome de trabajar, me pregunto que donde había aprendido a manejar tanto la lima como el martillo, pues yo tenía dos años de experiencia, trabajando en casa con mi padre.


4 Comments:
Luis estoy viendo su diario lo cual me parece muy importante este es su amigo gabriely Mariino un saludo
Luis: Nos han facilitado tu dirección y aunque no hemos leido nada, te animamos a que sigas con la idea que nos parece maravillosa. Un saludo.
Luis eres el mejor.......
Gracias por los elogios pero me parecen excesivos.
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