El viaje

El viaje
Unos días antes de embarcarnos, mi madre vendió parte de los enseres y con ello compro un pan, huevos y patatas e hizo una tortilla.
Mi padre mi hermano y yo nos fuimos a El Reguerón, un arroyo que pasa y supongo pasará todavía, con unas cañas con una cuerda atada en un extremo y en la otra punta de la cuerda y un trozo de lana roja, dos cubos, uno de ellos sin culo.
Cuando veíamos una rana en la orilla, bailábamos la lana roja por encima y al morder la lana que servia como anzuelo, dábamos un tirón hacia atrás para cogerla. La rana que saltaba al agua y se escondía en el fondo, dejaba la huella donde se había parado y con el cubo sin culo lo poníamos encima para que no escapara poderla coger. Al final pescamos ocho docenas.
Esa fue la comida que mi madre preparó para las nueve personas. La tortilla y las ocho docenas de ancas de rana fritas.
Ya acomodados en el vagón de mercancías cuyos asientos eran las maletas que llevábamos, engancharon la máquina a los diez o doce vagones y salimos dirección de Madrid.
Todo hubiera sido un simple e incomodo viaje si no hubiera empezado a llover y caer mas agua dentro del vagón que fuera.
El próximo día os contare la odisea del viaje. Saludos Luis


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