Mi anecdota en la cantina italiana
Esta es parte de la la cantina, la italiana está a la izquierdaY aquí viene una de mis anécdotas.
Al llegar a Suiza, el taller de carrocerías al que me fui a trabajar, tenía una barraca de madera en la que estaban instaladas la cantina española e italiana cada una con sus camas y habitaciones correspondientes.
Al estar completa la cantina española, me instalaron en la italiana, y por lo tanto tenía que dormir y comer en dicha cantina, en la que el plato del día era la pasta.
Un buen día en la comida del mediodía me pusieron un plato de pasta hasta arriba, y a la señora que nos servía la dije, señora, yo no quiero tanta pasta, yo quiero más caldo.
La señora cogió el plato y se lo llevó a la cocina y al poco rato me viene con el plato igual que se lo llevó. Señora que yo no quiero tanta pasta que quiero más caldo.
La señora vuelve a llevarse el plato, pero me lo vuelve a traer igual que se lo había llevado. Le vuelvo a repetir lo mismo, que yo quiero más caldo, no quiero tanta pasta.
La señora de vuelta a la cocina, y la señora que estaba en la cocina que era hermana de la que servía, se asoma por la ventana que daba al comedor por donde servían las comidas, y en voz alta y de mal humor grita. Non he posibile piu caldo, non he posibile piu caldo.
Entonces el compañero de al lado que era español estaba gozando con lo sucedido, y le dice. Señora lui non vuole piu caldo, lui vuole piu brodo.Supongo habéis caído en la cuenta de que en italiano la palabra caldo es caliente, y el caldo que llamamos nosotros en italiano es brodo, por eso la señora lo que hacia era calentar mas la pasta y servírmela hirviendo


1 Comments:
de nuevo gracias María, ya te irás enterando de lo que hemos pasado,hay para escribir un libro. saludos Luis
Publicar un comentario
<< Home