el diario de Luis

Mis memorias añoranzas y vicisitudes en lo largo de mi vida

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Nombre: Luis

sábado, julio 08, 2006

Al regreso de mi padre

Al regreso de mi padre cuando terminó el arresto que le impuso el Alcalde de Carabanchel Alto, mi padre, mi hermano y yo nos íbamos a las trincheras de evacuación construidas por las fuerzas Republicanas, con vigas de madera puertas y ventanas.
Esas trincheras, eran unas galerías bajo tierra en la que había que picar unos dos metros para sacar los adoquines y encintados de piedra que las cubría. Una vez sacadas las puertas, ventanas, y vigas de madera, las trasportábamos a hombros a Carabanchel Alto, a casa para cerrar los huecos y poder habitarla. La distancia desde casa de mi abuela, hasta las trincheras, sería unos cuatro Km. y desde las trincheras a la casa de Carabanchel, cinco aproximadamente, en total nueve Km. camino que tuvimos que recorrer diariamente hasta que reunimos el material que necesitábamos. En el mapa, la línea roja es el camino que hacíamos todos los días, en el circulo nº 1 es donde vivía mi abuela, en el circulo nº 2 es donde estaban las trincheras, "Barrio del Terol" y en el Nº 3 nuestra casa. No puedo decir los días que tardamos en sacar todo lo que reunimos, pero si puedo decir el riesgo que corrimos en esos días, El campo estaba se
mbrado de munición sin explotar, bahía granadas, obuses, y unas bombas italianas que eran como un bote de tomate y en más de una ocasión se corrió la voz que había muerto alguna persona de las que estaban haciendo lo mismo que nosotros, había que ir picando y sacando la tierra con sumo cuidado, ya que te encontrabas los obuses enterrados y teníamos que avisar a los soldados para que fueran a recogerlo.
Mientras nosotros estábamos trabajando, los soldados artificieros estaban recogiendo todo lo que no había explosionado, lo llevaban a un barranco y cuando ya tenían bastante munición recogida iban avisando a todas las personas que estábamos por allí, diciendo nos refugiáramos que en unos minutos iban a explosionar todo el material que habían recogido durante la jornada. Cuando daban el aviso que iban a explosionar, mi padre nos hacía tirarnos bocabajo en la zanja que habíamos abierto, pero una de las veces, como la zanja sería de más de un metro de profundidad, más la tierra, adoquines y encintados acumulados en las
orillas de la zanja, mi padre que estaba sacando a paladas la tierra que habíamos picado, el pensó que no corría peligro puesto que el estaba por debajo del ras de la tierra, pero en el momento de la explosión el se agacho para coger la palada de tierra y en un encintado de los que habíamos sacado dejó su marca la metralla, que si en ese momento está de pie la cabeza no se habría salvado.

http://www.ucm.es/info/hcontemp/madrid/madrid%201936.htm

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Luis un sadudo sigue asin escribir endo todo lo que ya estaba olbidado

5 de octubre de 2006 10:10  
Anonymous Paco said...

Esto si que es ya casualidad.
También tuve una casa en la calle Teodoredo al lado de la colonia Tercio del Terol.
El mapa parece la treyectoria de mis últimos veinte años vividos en Madrid.
En otras circunstancias que las suyas desde luego.
Saludos cordiales.

2 de julio de 2008 22:25  

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