La odisea del viaje

Como prometí en mi anterior relato de seguir con la odisea del viaje. Ha llegado el momento de contarlo.
Después de unas cuantas horas de estar acomodados en el vagón de mercancías, hacinados que apenas si nos podíamos mover empezó a llover cayendo el agua a chorros por las goteras del tec
ho del vagón.El tren se puso en marcha lentamente con una de esas máquinas a vapor que funcionaban en aquellos tiempos en los que casi podías bajarte y subir en marcha. Pasaron unas estaciones, paró el tren y nos metió en una vía muerta desenganchando y marchándose la máquina.
Pasaron bastantes horas hasta que engancharon otra máquina y seguimos el viaje, pero otras pocas estaciones y de nuevo nos metieron en vía muerta desenganchando de nuevo la máquina olvidándose de nosotros puesto que allí pasamos la noche.

Al día siguiente la misma historia, cuando nos metían en vía muerta nos bajábamos del vagón poniéndonos jugar los chicos, y los mayores que llevaban alguna legumbre, encendían una lumbre y se ponían a guisar.
Recuerdo que mi madre nos repartía la comida poco apoco, porque no sabíamos la duración del viaje. La comida que llevábamos, la tortilla y las 8 docenas de ancas de rana, para las nueve personas duro muy poco pasando algunos días en ayunas

Llegando a la estación de Tarancón, provincia de Cuenca, mis hermanos primas y yo nos pusimos a pedir a los militares y a la gente del pueblo y poder comprar algo para comer sacando para comprar unos panecillos.
Allí no puedo decir el tiempo que nos tuvieron, pero si puedo decir que el total que el viaje duró de Murcia a Madrid fue de seis días y cinco noches.
En el siguiente capítulo os contaré la llegada a Madrid.


1 Comments:
Eres un mostruo de la informatica"tio"
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